El Olivo

el_olivo-large

El Olivo

Como es habitual en el cine de Icíar Bollaín, su último trabajo, “El Olivo”, también está lleno de buenas intenciones. Aunque en este caso el simbolismo, las metáforas, alegorías y demás licencias poéticas, además de excesivamente evidentes, acaban robando el protagonismo a la idea subyacente.

El film se convierte en una llamada al respeto de la soberanía y la historia de los pueblos, tanto por parte de los especuladores como de los especulados. La reclamación de unas raíces, — demasiado ingenua—, frente a una falsa comunión europea, sin fronteras, pero sin conciencias. Una pretendida y pretenciosa integración global, convertida, como siempre, en un ejercicio de expolio y sumisión entre los más fuertes y los más débiles.

Pero el bonito y candoroso cuento, no acaba de emocionar, se pierde en las fabulaciones, en muchas ocasiones excesivamente infantiles. Y sí, será manía mía, pero la pareja —profesionalmente hablando— con Paul Laverty como guionista, nunca a terminado de funcionar. (Ken Loach se deja manipular algo menos por el guionista compartido).

Y como siempre en los últimos trabajos de Icíar Bollaín, a pesar de sus ideas claras, el traspaso a la pantalla, se queda muy corto para lo que, tanto de la trama, como de la experiencia de la directora cabría esperar.

Al final, interesante el concepto, pero sin arte para comunicar. La culterana simbología, por sí sola, no basta.

el-olivo-1

Las nuevas raíces comunitarias

Anuncios

Un comentario en “El Olivo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s