De óxido y hueso, de cuerpo y alma

de rouille et d'os

De óxido y hueso

Otra de estas películas interesantes, estrenadas poco, mal y nunca. “De óxido y hierro” (De rouille et d’os) del francés Jacques Audiard, debería tratar de la discapacidad. De una joven que tras un accidente queda reducida en su movilidad.

Como no cabía esperar otra cosa, la superación constituye un manido ejemplo del espíritu de lucha. Por otra parte un fracasado boxeador, hedonista y primitivo, será el contrapunto del cuento.

Y aquí se terminaría la historia de un romance vulgarmente comercial, si entre las imágenes más o menos tópicas, no trasluciera otra visión de las relaciones humanas, menos cinematográfica, pero más cotidiana, afortunadamente.

de rouille et d'os

Marion Cotillard

El film enfrenta a dos personajes, en principio con mentalidad totalmente opuesta. El físico, la fuerza, las alas para volar; frente a quien ha perdido aparentemente la capacidad de emplearlas. Paradójicamente –o quizás no– ambas posturas vitales acaban siendo complementarias,… inevitablemente complementarias. Y ahora ya no estoy hablando de la película. Todos somos capaces, todos somos incapaces. Y las alas acaban siempre rotas, en algún momento.

de rouille et d'os

Matthias Schoenaerts

El trabajo de Matthias Schoenaerts, me parece soberbio, eclipsando si cabe a la siempre brillante Marion Cotillard. Pero, la dirección que no acaba de coger el ritmo, una puesta en escena excesivamente tópica y complaciente, y un final que me sobra absolutamente, terminan ensombreciendo –levemente– una muy interesante propuesta sobre las relaciones emocionales de dos personas cualquiera… tan distintas de cuerpo, tan iguales de alma.

de rouille et d'os

La discapacidad está en la mirada del otro

Volver

Anuncios

2 comentarios en “De óxido y hueso, de cuerpo y alma

  1. Si, a mi me faltó mucho para considerarla realista, aunque quizá ese no sea el objetivo. El tema que si me gustó, es que el tipo no es el típico personaje de estas películas, que no tiene dudas y sigue a diestra y siniestra a su amada, se enamora sin más y lucha por el bienestar. JAJAJAJ Acá el tipo es una sátrapa, que aprende empatía poco a poco, y como no, la aprende más cuando más la necesita. Como bien decís, todos somos capaces y todos incapaces, que para que comento si ya vos lo dijiste divino y en dos líneas ;)

    Me gusta

    • En realidad lo que me encantó, fue el personaje de Matthias Schoenaerts, impulsivo, visceral, aparentemente egoísta, frío, primitivamente “animal”, nada cerebral; sin embargo es el único cuyo trato es sinceramente de igualdad. Yo pongo lo que tengo, tu pones lo que tienes. (La historia del niño la aparto, que es de otra película). Y sí, comenta que eres casi la única jaja

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s