El maná de las adaptaciones literarias

Stephen Daldry

Siempre me ha llamado la atención lo recurrente que resulta para los cineastas utilizar la adaptación de una novela, –desde los clásicos hasta las novelas de quiosco, pasando por los rentables best sellers –, y lo poco reconocido que queda el escritor en todo este proceso.

Un sistema que parece ser que lo inventaron los franceses, allá por los albores del cine, con su “cinéma qualité” para competir en los sectores más culturales con los espectáculos de barraca de feria, que es donde realmente nació el cinematógrafo (y donde sigue la mayoría de las veces).

Hace poco he estado volviendo a ver la corta filmografía de Stephen Daldry, un interesante director que parece haber recurrido también a la adaptación para realizar su obra.

Si bien en su primer trabajo en el cine “Billy Elliot” parte de un guión original, en el que desarrolla su personal visión de la ambigüedad sexual, ligada en gran parte a su propia experiencia, ya en su segunda película “Las horas” recurre a la novela de  Michael Cunningham, para, a través de la vida y obra de Virginia Woolf, adentrarse de la dualidad sexual, la bipolaridad y como no en la visión interior de la escritora. A través de tres (o cuatro) personajes desarrollará a lo largo de varias generaciones, no solo la ambivalencia sexual sino la inseguridad e indefinición del ser humano.

Nicole Kidman en Las Horas (2002)

En su tercera u última película estrenada por el momento “The reader” (El lector), Daldry vuelve a adaptar una obra literaria, en este caso de Bernhard Schlink, en el que amparándose en una espinosa historia del nazismo, se olvida en parte de su discurso sexual, para poner en duda toda la ética de una civilización frente al controvertido comportamiento humano no convencional, a través en este caso de su peculiar sistema de justicia.

Quizá en la obra de Daldry sobren moralejas finales, pero no hay duda que es un director a seguir, aunque solo sea por la magnífica elección de sus adaptaciones, ajustadas perfectamente a su discurso personal.

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2 comentarios en “El maná de las adaptaciones literarias

  1. Totalmente de acuerdo. Uno de los pocos que bien sabe cómo adaptar una obra literaria a la gran pantalla. Si bien El lector me gustó un poco más que Las horas, es justo decir que ambas son unas joyitas del cine. Por otro lado aun cuando Billy Elliot sea un guión original, es una de las películas inglesas que más disfruto ver cada vez que la pasan por la tele.

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  2. Pingback: Tan fuerte, tan cerca y tan mala « Angel Lapresta: Un cine del siglo XX

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