Von Trier vs Tarantino

Este verano (u otoño, o por ahí) nos ha traído una nueva entrega de vanguardia provocadora. Me refiero claro está al Anticristo de Lars Von Trier y a los Malditos bastardos de Tarantino. Cada uno con su personal estilo, aunque ambos empeñados en dejar atónito al espectador, a estas alturas.

antichristEl danés, después de su experimento con el grupo del “dogma 95”, en el que la gracia consistía precisamente en saltarse los dogmas académicos. Con títulos interesantes por su novedad y descaro como “Los idiotas” o  el antecedente de “Rompiendo las olas”, constituyeron un corto periodo en el que se entrevió la esperanza de un giro fresco y joven en la manera de contar.

Pero la rigidez en la indisciplina (valga la paradoja) no dio para mucho más, y el giro absoluto de “Bailar en la oscuridad” da por fenecida y enterrada la ingeniosa experiencia.

En la trilogía Visiones de América compuesta de momento por dos títulos “Dogville” y “Manderlay”  (parece que en breve se estrenará Wasington), vuelve a prevalecer el continente sobre el contenido, desarrollando unos guiones más o menos simples en un más que atrevido escenario, y nunca mejor dicho lo de escenario. De nuevo llamar la atención a través de las formas por encima del argumento. Con “El jefe de todo esto” ¿vuelve Von Trier al formato del olvidado dogma?, yo no lo sé, tendría que comer.

Lo que si he podido apreciar positivamente en su demoníaco film veraniego, es que nunca abandona la provocación. Con una referencia manifiesta a Andrei Tarkovski en su dedicatoria final, el director busca desesperadamente una escusa de sesenta minutos, para poder llegar a la crudeza explícita de la última media hora.

Así pues, la alabada secuencia inicial, propia de un anuncio navideño de perfumes, la persistencia en relatarnos larga y detalladamente sus propios tratamientos psicológicos personales, o la ya mencionada estética Tarkovski (sobretodo Stalker, “copiar-pegar”), ¿tienen como último objetivo remover la acomodada visión del espectador?, ¿se justifica como vanguardia, cualquier cosa desconcertante, a poder ser confusa, y punto?.

malditos-bastardos

El otro personaje con el que me he encontrado en las salas (o ya multisalas) ha sido el acomodado Tarantino, que después, –como Von Trier–, de ponernos los dientes de la esperanza largos con sus dos primeras y ya muy lejanas películas “Reservoir Dogs” y “Pulp fiction”, con una estética sin contenido, al más puro estilo comic, y en el que no se cortaba un pelo en ofrecernos un recital de casquería cada dos escenas, pero que dejaba entrever una evolución importante en el espacio narrativo. Bueno, parece que no tuvo nada más que decir en mucho tiempo, salvo rentabilizar su estética violencia como productor y colaborador de otros directores de su misma cuerda.

Ahora, después de una (dos) de chinos voladores, nos sorprende con el acierto de contarnos la Historia como a él le da la gana, utilizando además la ambientación más clásica del género, porque a él le da la gana. Perfecto.

Pero los golpes de genialidad duran poco, y su continuidad sin una filosofía de base se hace insostenible. Personalmente me viene a la cabeza nuestro paisano Almodovar, con unos comienzos rutilantemente transgresores, para acabar en una filmografía clónica de sí misma, con aciertos y chascos (sus Abrazos rotos, y tan rotos), pero convertidos inexorablemente en productos de taquilla.

En ambos casos se agradece cualquier tipo de innovación en un mundo en el que lo previsible manda. Pero el arte, el arte de vanguardia, ¿se compone solo de llamar la atención?. Porque si se trata de epatar, pues me doy por epatado,… pero poco.

Volver

Inicio

Anuncios

5 comentarios en “Von Trier vs Tarantino

  1. No he visto Malditos Bastardos aún pero sí Anticristo y sí es un film muy provocador. Pero he de decirte que como no conozco el trabajo de Von Trier cuento a favor con el no poder comparar y el film me ha gustado bastante. Es quizá un tanto innecesario la crudeza de sus imágenes finales pero me pareció un muy buen ejercicio más bien metafórico y alegórico que psicológico.

    Llegué a ti por Mundo Cinefilia y realmente me maravilló el sitio, me verás seguido! =)

    Me gusta

  2. Totalmente en desacuerdo con el comentario de Von Trier. No considero Dogville como continente sin contenido… y, aunque Bailar en la oscuridad supone una ruptura con el Dogma, continúa siendo una gran obra. Tampco creo que Anticristo se esturcture en estas dos partes que mencionas. Tampoco considero fallida Los abrazos rotos y Malditos Bastardos… vaya, esta vez no hemos coincidido en nada! jj.

    Saludos!

    Me gusta

  3. Yo creo que, aunque con matices, sí coincidimos Xavier. Coincidimos en hablar de Von Trier, del Dogma, de Tarantino. Y eso es algo que te aseguro no suelo hacer con la mayoría de las personas ¿o no?.
    De todas formas mi intención solo es insistir en la reflexión sobre la trascendencia o intrascendencia de las vanguardias, modas, movimientos y demás “movidas”. Aunque sea solo un poco.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s