Canción de cuna

cancion-de-cuna.jpgDIRECTOR: Garci, Jose Luis
PAIS: España
AÑO: 1994
DURACION: 95 min
INTERPRETES: A. Landa, A. Larrañaga, M. Verdu, C. Gomez

El flamante ganador del primer oscar para el cine español (el de Buñuel era francés), divaga más de una década buscando un estilo satisfactorio en lo personal, una vez abandonada, por obsoleta, aquella “tercera vía”, o sus acercamientos tributarios al cine clásico de Hollywood.

La línea que seguirá en sus próximos trabajos, lo acercarán al melodrama clásico, y a la literatura española de entre siglos. Línea que acabará definiendo la carrera de José Luis Garci, como uno de los más consolidados profesionales del cine nacional. Si la genialidad nunca fue el punto fuerte del director madrileño, su oficio, su dominio del guión, el conocimiento de los clásicos, y su buen gusto por el cine, suplirán sus carencias vanguardísticas.

Para el primer trabajo de esta nueva etapa, adapta la obra dramática de principio de siglo de Gregorio Martínez Sierra, o más bien de su “tapada” esposa María Lejarreta, activa feminista desde las filas del Partido Socialista, pero que ocultará su obra tras la firma de su marido.

La obra, enteramente ubicada en un convento de monjas de clausura, revela el lado humano de las voluntarias reclusas, al recibir la realidad exterior en forma de bebe abandonado, lo que despierta los sentimientos de mujer, absurdamente reprimidos a favor de unos dogmas fundamentalistas e irracionales. En un planteamiento completamente conciliador y respetuoso, el contrapunto del médico del pueblo, único seglar autorizado a entrar en el convento, refuerza una sinrazón fuertemente arraigada en la cultura católica.

Conocida ya la postura política de la autora, quedará pues en manos del espectador, una posible interpretación más reivindicativa de la obra.

Pero posicionamientos al margen, la película que ofrece Garci, se decanta por una primacía hacia el cine, con un guión brillante, una puesta en escena algo artificiosa, en cuanto a la fotografía, y una dirección de actores en su justa medida, logra un melodrama sumamente entretenido, dentro de los más exigentes cánones del género.

Anuncios