Comicos

comicos.jpgDIRECTOR: Bardem, J.A.
PAIS: España
AÑO: 1953
DURACION: 88 min
INTERPRETES: Christien Galve, Fernando Rey, Emma Penella

Anticipando lo que iban a confirmar las decisivas conversaciones de Salamanca de 1955, que en definitiva resultarían decisivas para la consolidación de una nueva generación de cineastas, la pareja protagonista de aquel manifiesto, (Bardem-Berlanga), ya llevaban en su cuenta particular títulos tan decisivos para el cine español como “Esa parejea feliz” codirigida por los dos, o “Bienvenido Mr Marshall”, en la que Juan Antonio Bardem colaboraba como guionista.

A partir de este momento, las carreras de ambos, se separarán definitivamente, como hecho natural a sus diferentes puntos de vista, si no tanto de fondo, quizás si de forma.

De esta manera, en 1954, Bardem, dirige su primer largometraje en solitario “Cómicos”, que a la postre, vendrá a ser un homenaje en tono realista al mundo del teatro. Un mundo en el que se había criado, al pertenecer a una familia de actores.

A modo de documento, trata de exponer las grandezas y las no pocas miserias de tan inestable y poco reconocida profesión. Desde las penurias económicas, la renuncia a la estabilidad sentimental, los celos profesionales, o la habitual promiscuidad, por no llamarla directamente prostitución, a la que se ven obligados algunos principiantes. Todo ello, por una vida diferente, por una paradójica libertad, y en la que la mayor recompensa resulta el halago a la vanidad, en un inmediato pero efímero reconocimiento de su trabajo, a través del aplauso.

Bien por ser su primer film, bien por lo entrañable del tema, aunque la exposición no deje de ser concluyente, sí que contrasta con sus trabajos posteriores, “Muerte de un ciclista”, “Calle Mayor”, en los que la contundencia llega a un discurso de verdadera dureza crítica.

Aquí pues, en la descripción de un mundo, al que, a todas luces respeta y ama, prevalece la condescendencia y la comprensión. Incluyendo la benevolente redención por amor a la profesión.

Seguramente “Cómicos” no se pueda considerar el mejor trabajo del director. Con un excelente guión, técnicamente adolece de un estilo más concreto, flirteando entre imágenes realistas, planos expresionistas o escenas oníricas. En cuanto a los actores, -todos procedentes del teatro como era habitual-, quizás pequen de sobreactuación. Aunque a pesar de esto, se puede asegurar que “Cómicos” preludia lo que será una brillante primera parte en la carrera de su director, con una serie de obras personales y definitivas.

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