Eramos desconocidos

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DIRECTOR: Huston, John
PAIS: USA
AÑO: 1949
DURACION: 101 min
INTERPRETES: Jennifer Jones, John Garfield, Pedro Armendariz

Revisando la primera filmografía de John Huston, no podemos llegar a otra conclusión, que la de calificarlo como un cineasta de humor, ojo, no de comedia, sino de todo lo contrario, de dramático humor negro.

El esquema general de sus filmes –policíacos y de aventuras, principalmente– acaba siempre con los triunfadores habituales, victimas de alguna pifia de su director. Una broma pesada, que nos devolverá bruscamente a la realidad, sin héroes, sin santos, sin salvadores de la humanidad. Todos y cada uno, son víctimas de su propio proceder… y de la mala leche del autor.

“Éramos desconocidos”, nos traslada a “una” de las revoluciones de Cuba; en este caso la de los años treinta. Con la isla dominada por un gobierno dictatorial y opresor, los grupos de guerrilleros –impulsados desde los Estados Unidos–, proliferaron para conseguir el derrocamiento del régimen.

Este guión, concretamente, se centra en una pequeña célula, que comandada por un agente americano, ha de realizar un acto de terrorismo, en el que se produzca el mayor número posible de victimas. Para esto, y como cebo, será asesinado previamente, el político más moderado, y más apreciado por el pueblo.

Primera ironía. El grupo revolucionario, que lucha por la libertad de su país, está dispuesto, e incluso justifica, el crimen del senador menos radical, seguido de una matanza indiscriminada. ¿Quiénes son los buenos y los malos en esta película?,¿o no los hay?.

En el último tercio del film, Huston, se despacha a gusto, aplicando todo su sarcasmo sobre la manipulación y la demagogia política, incluso, cuando esta demagogia llega con dinamita.

La penúltima ironía de Huston, convertirá en grotesca e inútil la “heroica” acción del activista americano, justo cinco minutos antes del derrocamiento del régimen, ante la sublevación general (sin necesidad de bombas) de todo el pueblo.

Y aún nos quedará una última paradoja para después del rótulo de fin: ¿para qué sirvió la revolución del treinta y tres en Cuba, conociendo su historia posterior?.

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