La Soga

la-soga.jpgDIRECTOR: Hitchcock, Alfred
PAIS: USA
AÑO: 1948
DURACION: 77 min
INTERPRETES: James Stewart, John Dall, Farley Granger, Joan Cha

En 1948, Hitchcock, termina su contrato con el productor habitual de su época americana. A partir de aquí, decide convertirse en su propio empresario, que financie y recoja los frutos de sus obras.

Semejante aventura, solamente alcanzará a dos películas, pues, tras el fracaso económico de estas, la Atlantic Pictures, deberá cerrar sus puertas discretamente, y su director estrella, volver a la poderosa y consolidada Warner, eso sí, ya con un gran margen de libertad e independencia.

La primera película que produce en su corta aventura como productor-director es “La soga”, basada en una obra de teatro de cierto éxito, pero, sobretodo, utilizada porque Hitchcock necesitaba una historia que se desarrollara en un solo escenario. La razón de esto, se explica en el reto técnico que se había planteado, y que consistía en hacer una película de hora y media en un solo plano, es decir, prescindiendo totalmente del montaje.

A este reto se añadiría, que el desarrollo de la acción, debía ser en tiempo real, esto es, desde las siete y media de la tarde, hasta las nueve de la noche. Por lo que, la cámara debería recoger todo el transcurso de un atardecer sobre Nueva York, visto desde un ático acristalado.

Si a esto añadimos que “La soga”, es el primer filme en el que el director británico utilizará el color, comprenderemos como la mayor parte del acostumbrado ingenio del autor, se diluye en preocupaciones puramente técnicas por un lado, y económicas, por otro.

La trama del filme, sigue fielmente la obra teatral. Presenta a dos amigos homosexuales, que, malinterpretando las irónicas teorías de su antiguo profesor de filosofía, sobre la superioridad de unas personas sobre otras, y el derecho de aquellas a eliminar a estos últimos, deciden cometer un asesinato y jugar a la intriga de ser o no descubiertos.

Como apuntábamos anteriormente, el clásico suspense que este relato podía haber dado de sí, en manos de un habitual Hitchcock, queda en un segundo plano, tras, eso sí, de un interesante ejercicio técnico de puesta en escena, movimientos de cámara, y una cuidadosa iluminación, que da perfecta cuenta del paso del tiempo.

Ver trailer

Anuncios