Pierrot el loco

pierrot-el-loco.jpgDIRECTOR: Godard, Jean-Luc
PAIS: Francia
AÑO: 1965
DURACION: 105 min
INTERPRETES: Jean Paul Belmondo, Anna Karina

La línea de Godard, cada película que filma, se va haciendo más quebrada. Su idea fija de separar la narración literaria de la cinematográfica, en cierto modo aparece ya como una obsesión.

La investigación sobre una narrativa propia, desprovista de toda retórica, lo sitúa en una vanguardia extrema, –como si la innovación fuera lo imprescindible–, en la que unas veces acierta en lo que serán futuras pautas del lenguaje, y otras desvaría fuera de campo, destrozando lo que sus admirados clásicos (vanguardistas en su época) tanto esfuerzo habían empleado en consolidar.

Por fortuna el tiempo pone cada uno en su sitio, y una gran parte de los experimentos godardianos, –incluido el propio director– han quedado fuera la línea habitual del cine, eso si, permaneciendo en el mundo de los irrenunciables mitos de aquellos atrevidos, necesarios y revolucionarios años sesenta.

En “Pierrot el loco”, adapta una pequeña novela, con el único fin de demostrar la total diferencia e independencia de ambos lenguajes. Y realmente lo consigue. Trabajando sin guión, con su escuela anárquica en la realización, y con un argumento carente de interés, Godard logra la antítesis de la comunicación de sentimientos, de la expresión de ideas o al menos, del mero entretenimiento.

Apoyado en una estética descaradamente tomada de la pintura pop, logra un film visualmente correcto, aunque no le importe que sea intelectualmente vacío o incomprensible.

El cine de Godard, visto con una cierta perspectiva, a partir de la locura de su Pierrot, se va a convertir en una serie de experimentos, entretenidos para su realizador y alucinantes para sus incondicionales.

Para el cine como arte, ya poco más, el enfant terrible había dicho todo lo que tenía que decir, y las repeticiones, cansan.

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