Arrugas, una película futurista

Hay algo inherente al ser humano, y es la capacidad de ignorar voluntariamente su inexorable futuro, ese que la cultura del hedonismo nos ha convencido que es problema de los demás, que la vejez, el deterioro, la muerte, es caso cotidiano, pero de otros. Nosotros, hoy, esta mañana, volvemos a ser inmortales. Claro que llega…