Café Irlandes
Mayo 16, 2001 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Frears, Stephen
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1993
DURACION: 97 min
INTERPRETES: Colm Meaney, Tina Kellegher, Ruth McCabe
El inglés Stephen Frears, no deja de sorprender por la dicotomía que preside el conjunto de su obra. Con unos comienzos en televisión y eventuales trabajos como ayudante de dirección con los protagonistas del “free cinema” en los sesenta, la carrera como autor de Frears comenzará a tomar cuerpo ya en la década de los ochenta, en el campo de la comedia dramática, de ubicación urbana con tendencia a la sátira social.
Pero su posterior traslado a Hollywood, trasformará frecuentemente al director inglés en el típico producto de la industria del cine americano.
Tendrán que ser sus frecuentes regresos a su país, los que nos devuelvan el primitivo director fresco e irónico, que enraizaba perfectamente por el lado más moderado, con el cine social británico de Loach o Sheridan.
Quizás la película –de su versión producción modesta– que mayor repercusión obtuvo fue “Café Irlandés”, una comedia al antiguo uso costumbrista, que nos detalla la vida de una familia trabajadora irlandesa, que ha de afrontar un inesperado embarazo de la hija mayor del matrimonio, con los consabidos cotilleos del barrio, los cuales acaban tomando más protagonismo que el propio embarazo.
En exquisita clave irónica, Fears nos describe las anquilosadas costumbres de una parte de la sociedad más humilde, que se desenvuelve demasiado felizmente en su manipulada forma de vida,… demasiado sencilla.
Envuelta en divertidas situaciones, deja en evidencia que el sólido fondo de la familia, o de la amistad, queda a menudo empañada por los prejuicios de un estrato social modesto, y del que parece no interesa demasiado su evolución cultural.
El prado
Diciembre 31, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Sheridan Jim 
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1990
DURACION: 105 min
INTERPRETES: Richard Harris, Sean Bean, John Hurt
En su segunda película, Jim Sheridan volverá a adaptar, esta vez una obra teatral, para profundizar sutilmente en la idiosincrasia del pueblo irlandés.
El protagonista en este caso, será el apego a la tierra como nudo intergeneracional, de una nación diezmada por las grandes hambrunas, y oprimida y devastada por sus convecinos y eternos enemigos los británicos.
El granjero Toro McBae, arrendatario de un prado que su familia ha cuidado y recuperado durante generaciones, ve peligrar el futuro de la explotación, al ser vendido por su dueña a un joven, hijo de la generación de los antiguos y forzados emigrantes, que se enriquecieron en las americas y que ahora regresan con el ánimo de modernizar el país, eso sí, pasando sin escrúpulos por encima de herencias y costumbres.
La obstinación del viejo granjero en conservar las raíces de sus ancestros, haciendo caso omiso al progreso y al bienestar que le ofrece una civilización bastarda y egoísta desde su punto de vista, provocará la violenta confrontación con los jóvenes, con sus nuevas concepciones de la tierra y de las ataduras de unas tradiciones negadas a la evolución, y ancladas en el trauma del hambre.
La falta de respeto a un pasado todavía presente, por parte de unos, y el empecinamiento en un conservadurismo a ultranza, por la otra parte, acabará generando una corriente de violencia a lamentar en cualquiera de los casos.
El dogmatismo inmovilista y caduco, frente a la modernización especulativa y destructiva, abrirá una reflexión sobre la evolución de los pueblos, en este caso, el irlandés.
Una realización contundente y uno de los papeles más íntegros de Richard Harrys, hacen de “El prado” uno de esos filmes desconocidos para la industria, pero que fundamentan la filmografía de un país.
En el nombre del padre
Diciembre 4, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Sheridan Jim
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1993
DURACION: 128 min
INTERPRETES: Daniel Day Lewis, Pete Postlewhaite, Emma Thomson
En su tercer trabajo como director, Jim Sheridan, basándose en los hechos reales de “los cuatro de Guildford” narrados en la novela de A.J. Quinnel, se decanta abiertamente por una postura política que ya dejaba entrever en sus dos anteriores películas, esto es, una posición pro irlandesa, pero a la vez de condena de la violencia.
Durante los años setenta, en plena ofensiva del IRA, y la desacertada intervención del ejército británico en Belfast, se produce un atentado en Londres con la firma de la banda terrorista. Un joven, Gerry Colon, ratero de poca monta, en ese momento se encontraba cerca del lugar de los hechos, resultará sospechoso por su falta de coartada y su procedencia irlandesa. Ante la necesidad de acallar la opinión pública, la policía no dudará en aplicar todo tipo de tortura para demostrar que Gerry junto a su padre, dos muchachos más, y de paso toda su familia, formaban el peligroso entramado terrorista que efectuó el atentado.
Los cuatro serían condenados a las máximas penas de reclusión, junto al resto de su familia con condenas también importantes.
Después de catorce años de prisión, donde moriría el padre de Gerry, el caso fue reabierto y se comprobó la inocencia de todos los implicados.
Película abiertamente política, (nos recuerda el trabajo de Costa Gavras), que sin caer en el panfleto fácil, denuncia la corrupción a que se puede llegar en los estamentos políticos, únicamente con el fin de mantener la opinión pública dentro del orden establecido.
Pero si el film relata unos hechos vergonzantes y una situación inhumana, quizás lo más triste queda fuera de la pantalla, después de tan penoso relato. La repercusión que tuvo tan atroz comportamiento de la justicia, fue en realidad prácticamente nula, después de los quince días del escándalo correspondiente, de los que disfruta cualquier tipo de noticia morbosa.
Full Monty
Noviembre 9, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Cattaneo, Peter 
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1997
DURACION: 85 min
INTERPRETES: Robert Carlyle, Tom Wilkinson, Mark Addy, Lesle
A diferencia del grueso de directores, que tras el periodo conservador de Margaret Thatcher desarrollaron un cine crítico y social, (Loach, Sheridan, Frears) que venían desde la década de los sesenta con un importante bagaje del “free cinema”, Peter Cattaneo, es un joven, con formación universitaria, y que proviene de la televisión y la publicidad. No obstante su incorporación al cine social de sus colegas constituirá el mayor éxito del género con su primer trabajo “Full Monty”.
En forma de ácida comedia, Cattaneo expone el tremendo drama que constituye el desempleo para la clase trabajadora, una parte fundamental de la sociedad, que basa su subsistencia en las rentas de su trabajo, la cual esta siempre a merced del mercado, los empresarios o, como fue este caso, una política fuertemente restrictiva, que fundamentándose en la base capitalista de la productividad, provocó una de las crisis de empleo mayores en el Reino Unido.
Pero la película no entra en las causas de esta situación, el film se centra en la desesperación de unas personas desamparadas por un sistema que les había enseñado que con su trabajo tendrían una vida digna, y que ahora se ven olvidados en la oficina de empleo (o más bien de desempleo).
Una situación ubicada en la antes industriosa y ahora fantasmal Sheffield, pero que se puede extrapolar fielmente a cualquier punto de la Europa occidental, donde el nivel de vida alcanzado por la clase obrera, no permite competir con la explotación en los países emergentes.
El coste social, económicamente es fácilmente asumible por el sistema, con los bajos costos de una mano de obra semiesclavizada en el tercer mundo. Humanamente, la situación acabaría con la salud, la dignidad y hasta la vida de muchos y excelentes trabajadores.
El acertado tratamiento, con una ironía cáustica, que hace reír al espectador mientras se le forma un nudo en la garganta, hará de Full Monty la piedra angular y definitiva del subgénero de reproche al nefasto mandato Tatcher.
La Camioneta
Octubre 10, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Frears, Stephen
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1996
DURACION: 100 min
INTERPRETES: Colm Meaney, Donal O’Kelly
Encuadrado en el cine social que proliferó en las islas británicas en la década de los noventa, el inglés Stephen Frears en la etapa desarrollada en su país (nada que ver con su trabajo en Estados Unidos), repite esquema de su exitosa “Café irlandés” con esta comedia “La camioneta”.
Una formula que acabará dando buenos resultados, será la de tratar en forma decididamente de comedia, la situación dramática de la crisis laboral a la que condujo el conservadurismo de los ochenta. A diferencia de Loach o Sheridan, que primaban la crudeza de la situación sobre las formas de su exposición, el director irlandés, sin olvidar el fin último, se decanta por un desarrollo más amable. Sus personajes afrontan los problemas con una buena dosis de optimismo, y con una prioridad a los valores humanos, por encima de cualquier situación material, por precaria que resulte.
La trama nos sitúa en el drama del paro del Dublin obrero. Dos amigos, hartos de hacer pequeñas chapuzas para complementar la subvención del desempleo, deciden montar un negocio de venta ambulante en una destartalada camioneta. Las diferencias de entender el negocio, o las cortapisas burocráticas harán peligrar una amistad de toda una vida.
El esplendido tratamiento de la comedia y el final esperanzador, hacen perder peso a lo que podía haber resultado una historia panfletaria y reducida a un tiempo concreto. El film pues acaba resultando estimulante y entretenido a pesar del paso del tiempo y de las circunstancias.
Lloviendo piedras
Julio 10, 2000 at 5:12 pm (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Loach, Ken
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1993
DURACION: 87 min
INTERPRETES: Bruce Jones, Julie Brown, Ricky Tomhimson
Tras el éxito de “Riff Raff”, Ken Loach repite premio en el festival de Cannes con “Lloviendo piedras”. El film vuelve, como el anterior, a la crítica social, al estado de precariedad que quedó sumida a la clase trabajadora británica tras el largo paso por el gobierno de la ultra conservadora Margaret Tatcher.
En este caso, la descarada propaganda sindical de su anterior film, queda paliada en pos de una reivindicación hacia la dignidad, un respeto a las creencias de cada cual, aún en al peor de los escenarios.
Como su anterior trabajo “Lloviendo piedras” se puede calificar como una falsa comedia, que provoca una amarga sonrisa, con una serie de bromas colocadas en situaciones bastante dramáticas.
La trama, en la que se reclama el respeto por las tradiciones y las creencias religiosas (o de cualquier tipo) de cada ciudadano, enfrenta a un trabajador en paro con la ilusión de comprar un vestido de comunión a su pequeña hija. Para esto, acabará endeudándose de forma desesperada.
Como todo el cine de esta época en Gran Bretaña, su excesiva incidencia sobre una denuncia más política que social, con unas formas un tanto desmesuradas, con el paso del tiempo, el entusiasmo que despertó su crudeza corre el peligro de verse de forma sectaria y panfletaria, más que como una crónica histórica de un momento socialmente difícil.
Mi pie izquierdo
Junio 2, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Sheridan Jim
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1989
DURACION: 119 min
INTERPRETES: Daniel Day-Lewis, Brenda Fricker, Ray McAnally
El irlandés Jim Sheridan, debuta como director, a finales de los ochenta y ya con cuarenta años, con el film “Mi pie izquierdo”, basado en la biografía del pintor y escritor Christy Brown.
Después de una intensa actividad teatral y un corto periplo americano, se decantará definitivamente por el cine de su país, es más, tomando partido abiertamente por el postulado católico pro irlandés. Aunque en este caso, en su primer film, su afinidad política con un pueblo que se negó a ser el pariente pobre del imperio, quede relegada a una lectura entre líneas.
Especulaciones socio políticas aparte, –que deberán refrendarse junto con el resto de la obra del director–, el film recoge la evolución de un muchacho con una grave minusvalía a causa de una parálisis cerebral, que solamente le permitirá utilizar su pie izquierdo. A partir de aquí, desarrollará como compensación, una gran capacidad intelectual, que lo convertirá en un reconocido artista, y como no, tópico modelo de superación.
Pero el film, y su personaje sobretodo, no persiguen únicamente el ejemplarizar el esfuerzo y el afán de superación, esto es algo simplemente necesario e innato para una persona con discapacidad, y el mérito desde este punto de vista es solo el inevitable.
La verdadera profundidad en el relato de la vida del pintor, se produce al constatar el lamentable estado de soledad y condescendiente marginación en el que queda, tras las actitudes de caridad con las que estará condenado a conformarse.
Afortunadamente para algunas personas en esta situación, a menudo, surge esa figura que sin importar las dificultades, acepta la realidad sin compasiones, compartiendo su vida con la persona sin más adjetivos, simplemente con unas peculiaridades que no vienen en la lista socialmente aceptada.
Como un acierto se puede tomar la eliminación por parte del director, del componente religioso de la autobiografía, un componente que aunque suponemos cierto, hubiera derivado la historia hacia unos derroteros dogmáticos poco convincentes.
Riff Raff
Marzo 30, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Loach, Ken
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1991
DURACION: 95 min
INTERPRETES: Robert Carlyle, Emer McCourt
El militante trotskista de los sesenta, después de rodar no sin dificultades su cine partidista, salvando en raras ocasiones la censura del aparato conservador del gobierno de Margaret Tatcher, alcanzará su máxima expresión en los años noventa, una vez terminado el mandato de la “dama de hierro”.
Una de esas películas de este periodo “Riff Raff”, premiada en Cannes y avalada por la crítica, se presenta a modo de falsa comedia social, heredera del realismo europeo y del pionero “free cinema”.
En realidad Loach, hace un alegato puramente político, en este caso sindical, de las precarias condiciones laborales en la que se vio abocado el Reino Unido durante la década de mandato del partido conservador.
Como la mayoría del cine altamente politizado, pasado el tiempo, el resultado acaba cayendo en un estado de panfleto fuera de lugar. En este caso, como ocurre a menudo, si añadimos que las críticas están formuladas contra un gobierno que ya había cesado (al ser vetadas durante su mandato), se hará necesario el paso de las décadas suficientes para que la pretendida denuncia se convierta en un relato histórico, si su evidente sectarismo no acaba invalidándolo.
Por supuesto, la trama de amor entre un obrero humilde y una pretendiente a cantante de pub de barrio, enganchada a las drogas, no tiene más interés que mostrar de forma documental las condiciones y la vida de una clase trabajadora que sufrió las duras condiciones del capitalismo más extremo.
The Boxer
Febrero 13, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Sheridan Jim
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1997
DURACION: 116 min
INTERPRETES: Daniel Day-Lewis, Emily Watson
Jim Sheridan retoma su particular discurso en el conflicto de Irlanda del Norte en su film “The Boxer”.
Un antiguo militante del IRA regresa de cumplir una condena de catorce años en las cárceles británicas por su pertenencia al referido grupo armado. El tiempo ha pasado y su forma de pensar también, ahora repudiará la violencia, y tratará de reconvertir su vida volviendo a su antigua ocupación de boxeador.
Esta opción tendrá sus detractores en los antiguos compañeros de armas, pero también será bien acogida por la nueva facción que busca el entendimiento y la paz.
El film montado en forma de docudrama, en realidad se convierte en un entramado de metáforas, en la que el principal motivo, el boxeo, simboliza una lucha entre hombres, pero regida por unas normas, en contra de un terrorismo anacrónico e irracional.
Tras la premisa del boxeo, Sheridan expone su particular idea de conciliación, tolerancia y convivencia entre las comunidades protestante y católica, o lo que es lo mismo, los monárquicos pro británicos y los republicanos irlandeses.
Aunque la película acabe siendo un loable canto a la libertad y contra la violencia, sin dejar de verse agradablemente, el director recae excesivamente en escenas de “genero” durante los combates pugilísticos, resultando excesivas y distrayentes.
Así mismo en su afán de centrar la historia en su vertiente ideológica, narrativamente quedan fuera personajes importantes en el desarrollo de la misma. Su novia, el hijo de ésta, su entrenador, los propios dirigentes de la organización, quedan como meros arquetipos tópicos, careciendo de la suficiente profundidad que nos ubique en el porqué del nuevo rumbo del protagonista, del conflicto o del lejano optimismo que al fin y al cabo irradia la historia.
Tierra y Libertad
Febrero 8, 2000 at 12:00 am (A - Z, Cine social inglés)
DIRECTOR: Loach, Ken
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1994
DURACION: 110 min
INTERPRETES: Ian Hart, Icíar Bollaín, Rosana Pastor, Tom Gilro
Consecuente con su ideología troskista, Ken Loach se traslada a España y más concretamente a los parajes aragoneses que fueron protagonistas de la batalla del Ebro en guerra civil del treinta y seis, para recrear, sobretodo, los conflictos internos que dividieron a las fuerzas republicanas.
El punto de vista lo sitúa desde la perspectiva de un miliciano de las brigadas internacionales, que de forma voluntaria vinieron a luchar contra las tropas del general Franco. Narrada desde un flash back que arranca con la muerte, ya en su vejez, de aquel joven ingles, y que ahora su nieta rescata de entre sus recuerdos, la memoria de la batalla española de su abuelo.
En forma de docudrama Loach expone el cisma entre los partidarios del POUM, partido comunista de ideología troskista, apoyados por la CNT, sindicato anarquista; contra las posiciones del PCE, de corte Stalinista y partidario de suavizar las pretensiones obreras y campesinas, a cambio de un reconocimiento internacional.
Esta postura, más conveniente para los países extranjeros suministradores de armas y alimentos, daría el apoyo necesario para que el PCE, en una verdadera guerra civil, dentro de otra guerra civil, se deshiciera de la facción más radical, POUM y CNT.
No se puede afirmar ningún supuesto, pero resulta innegable que esta fractura en el bando antifranquista, fue una concesión valiosísima para el resultado final de la contienda.
A destacar la escena de la asamblea para la colectivización de las tierras. El entusiasmo en el que derivó la discusión por parte de los figurantes, hizo que el director no cortase, ante el asombro y el mutismo de los actores profesionales. Con pequeños retoques, incluso conservando errores técnicos, la escena resulta esplendida.
La narración limpia y realista, –aunque no imparcial– del director ingles acaba siendo de impagable interés para la comprensión de un triste periodo de la historia contemporánea.