Poco menos que de suceso extraordinario se puede calificar el estreno de una película chilena por estas pantallas dominadas por el dólar. Será la semana santa, que tiene sus milagros,… o la escasez de público por las devotas vacaciones.
“La vida de los peces” tiene como virtud el demostrarnos que en dos horas de cine, no es necesario contar la trascendencia del universo en clave metafísica, para hacer un producto digno y más que interesante.
¿Cómo?. Sencillamente cuenta una historia íntima. De cómo en la vida, el presente está condicionado irremediablemente por las decisiones de ayer. El reencuentro con un amor abandonado hace ya demasiado. Una historia que podría ser la mía, o la de mi vecina. Que se desarrolla en cualquier sitio anónimo, allí donde vivimos todos, –menos media docena, que se repiten hasta la saciedad–, lo que la hace cercana y hasta reconocible… o demasiado reconocible.
Sí, el tema no es nada original y la solución tampoco, pero el resultado funciona –no todo van a ser epatantes vanguardias–. Quizás a los chilenos no les diga nada, pero poder ver cine de procedencia poco habitual, completa mis expectativas. El buen cine sencillo también existe.













Claro que existe!!! ;D Una gratisima sorpresa fue ver esta película. Me encantó ;D
Tengo ganas de verla, suena bien…me llama aunque no sepa el porqué, aún sabiendo que la historia parte de lugares comunes…¡eureka! creo que es precisamente por eso.
A ver si cae pronto.
Saludos!!
A veces las pequeñas historias, se convierten en grandes…solo a veces…
Pues ando tan desconectado de las novedades que, al menos, debería salvar esta.
Gracias por la advertencia.
Vaya! aun no la veo y eso que ya son varios quienes han hablado muy bien de este film chileno, que bueno ni a nosotros estando al lado nos llega sino es por esos parches que se ponen en el ojo! La anoto como prioridad!
mejor pelicula inposible capaz de relatar sucesos que te fueron llevando a perder un amor. Por cuestiones tuyas, o de otros, caminos errados del destino u otros complementos que te terminan llevando a mirarte frente a frente con tu amor y querer manejar las agujas del reloj tratando de volver el tiempo atras aun sabiendo que los milagros no existen y que el destino tiene soluciones muy crueles cuando quiere.