2001 Una odisea en el espacio
DIRECTOR: Kubrick, Stanley
PAIS: USA
AÑO: 1968
DURACION: 140 min
INTERPRETES: Keir Dullera, Gary Lokwood, W. Sylverter, D. Rich
En plena eclosión del “pop lisergico”, de la aventura del espacio en plena carrera, y con una naciente ciencia informática de moda, Stanley Kubrick, aprovecha su gusto por el film espectacular, para realizar, la entonces impresionante odisea del espacio, “2001”.
Con ojo y medio puesto en la taquilla, y el resto en ofrecer un intachable producto, digno de mover a la reflexión, Kubrick, señala con este film, la mayoría de edad de un género –la ciencia-ficción–, hasta ese momento despreciado. Con “2001”, abrirá las puertas a toda una escuela que acabará desarrollándose hasta límites insospechados.
El film, sobretodo, está concebido como una sinfonía visual, llena de efectos especiales, y jugando con un tiempo y un espacio de forma irrepetible, que solamente Kubrick se podía permitir.
El guión, del propio director, arranca con la evolución de los primates hasta el hombre. Evolución residida por un enigmático monolito, que será, a la postre, el elemento común que simbolice las sucesivas mutaciones de la especie.
La parte central de la película, narra la aventura de un viaje espacial, guiado por un supuesto súper ordenador, capaz de tomar decisiones por él mismo.
Pero, cuando la nueva presencia del monolito, hace pensar en la evolución hacia las tecnologías cibernéticas como sustitutos del hombre, será éste quien llegue a ser capaz de destruir su propia obra, que ya no puede controlar.
No obstante, en la tercera y última parte, se nos confirma que la evolución está en marcha, y que este proceso no ha de venir por mano y voluntad del hombre. Únicamente capaz de destruirse a sí mismo.
La inevitable mutación queda como un misterio desconocido, en el que sí queda clara la necesidad de la muerte, para generar nueva vida.
27 Horas
DIRECTOR: Armendariz, Moncho
PAIS: España
AÑO: 1986
DURACION: 80 min
INTERPRETES: Martxelo Rubio, Maribel Verdu, Jon Donosti
El segundo trabajo de Montxo Armendariz, “27 horas” después de su acertada ópera prima “Tasio”, se basa también en el reflejo de una realidad social que recoge el entorno y el lugar al que él mismo pertenece.
En este caso, la trama se desarrolla en tiempo presente, y describe de una forma cercana al documental,la problemática de las drogas en la juventud de los ochenta. Un problema que se hizo especialmente duro en aquel momento en el país vasco.
Así pues la película se desarrolla en un mágicamente fotografiado San Sebastián. En el que el ambiente peculiar de la ciudad cántabra es captado en todo su oscuro y lluvioso esplendor.
La trama, vuelve a ser sencilla, la historia de unos jóvenes que cambian el instituto por el mundo de la heroína. Un tema mil veces repetido y mil veces olvidado. Aquí la virtud de Armendáriz, consiste quizás en no denunciar nada, simplemente exponer en la persona de chicos normales de familias medias, la ruina de unas vidas que acaban de empezar.
Los comienzos del director como documentalista, hacen que buena parte de sus filmes, nos transporten sin dificultad al lugar de los hechos, y nos introduzcan en la persona de los protagonistas, haciendo con su lenguaje directo y sencillo, sin subrayados efectistas, el principal aliciente para hacernos participar de su discurso.
A un dios desconocido
DIRECTOR: Chavarri, Jaime
PAIS: España
AÑO: 1977
DURACION: 105 min
INTERPRETES: Hector Alterio, Javier Elorriaga, M. Rosa Salgado
Encuadrado entre los realizadores del nuevo cine español, provenientes de la crítica, y con un claro componente reivindicativo, Jaime Chavarri acomete en “A un dios desconocido” el tema tabú hasta el momento de la homosexualidad.
A modo de reconocimiento de la figura de Federico García Lorca, la película comienza con un prologo en Granada, en la infancia del protagonista a comienzos de la guerra civil, periodo en el que entre los numerosos asesinatos estarían los del padre del niño, y como no, el del poeta andaluz.
Tras este evocador flash back, la acción se traslada al Madrid contemporáneo, para mostrar con una naturalidad impactante la relación sentimental de dos hombres adultos, su idiosincrasia, sus sentimientos… El film, trata, y lo consigue, exponer como absolutamente normal, lo que hasta ese momento, era considerado, incluso un delito.
La magnífica interpretación de Héctor Alterio dando credibilidad a un magnífico guión, o la evocación de Walt Whitman en un brillante recitado de un fragmento de “Poeta en Nueva York”, en un ambiente de absoluta naturalidad, hacen del film una obra imprescindible en su momento, y una de las películas más conseguidas de su director.
Abre los ojos
DIRECTOR: Amenabar, Alejandro
PAIS: España
AÑO: 1997
DURACION: 117 min
INTERPRETES: Eduardo Noriega, Penelope Cruz, Chete Lera, Najwa Nimri
Segundo largometraje del nuevo “niño prodigio” del cine español. Al igual que su primer trabajo, Amenabar, aborda el género del thriller, para desenvolverse detrás de la cámara con una madurez impropia de un novel.
Aunque la propuesta de “Abre los ojos” es lo suficientemente atractiva e innovadora, su recreación paranoica entre ficción y realidad, peca de pretenciosa, cayendo en una exposición confusa, que le obligará a forzar un desenlace excesivamente explicito y simplón (nos recuerda la criticada escena recapitulativa del psicólogo de “Psicosis”).
No obstante, al igual que en su primer trabajo, Amenabar, tras el genérico thiller de ciencia ficción, se apoya en una somera denuncia hacia un culto desmesurado al aspecto físico, frente a valores intrínsecamente humanos. Poniendo a su vez de relieve la inconsistencia de la fe en la cultura del éxito económico, incapaz de restaurar los caprichos del azar.
Lo que podía apuntar a una interesante propuesta, en clave formalmente innovadora, queda reducida a un desordenado ejercicio cinematográfico, no exento de cierto interés, en el que prima el suspense y la estética.
Quizás el “joven prodigio” deba interiorizar lo que es el cine como medio de expresión, o simplemente decantarse por “llenar las butacas de las salas” parafraseando a su admirado Hitchcock.
Accatone
DIRECTOR: Pasolini, Pier Paolo 
PAIS: Italia
AÑO: 1961
DURACION: 110 min
INTERPRETES: Franco Citti, Silvana Corsizi, Franca Pasut
Aunque más conocido por su obra inematográfica iniciada a comienzos de los sesenta, Pier Paolo Pasolini, llevaba ya una considerable carrera de publicaciones de poemas, ensayos o novela, desde su primera juventud.
Su primer film, “Accatone”, versión de su propia novela, recoge el legado del más puro neorrealismo de las décadas anteriores, para poner de relieve, en las mismas formas crudas que sus maestros, los problemas sociales ocultos detrás de la espectacular recuperación industrial en los países europeos tras la segunda guerra mundial.
Pero después de los primeros y duros momentos de posguerra, en el que el neorrealismo se consagró como un cronista fundamental, su continuación vendrá con un cine que refleja el realismo social de la mano de autores de nueva generación, que darán una visión actualizada del problema que acarreó la contienda, y que no termino con el final de ésta.
La acción del film se desarrolla en los suburbios de Roma, donde una población marginal sobrevive con unas leyes particulares, al margen de la sociedad oficial, que ya ha comenzado una estabilización económica y social, de la mano de los determinantes planes Marshall, auspiciados por los norteamericanos en el devastado continente.
En los barrios del extrarradio de las grandes ciudades, con infraestructuras de miseria, se irán agrupando incipientes obreros de baja cualificación, junto con jóvenes sin ninguna formación cultural, ética o simplemente profesional, ocupados únicamente en vivir de la forma más hedonista posible su ociosidad, sobrevenida o buscada.
La supervivencia pasará pues, inevitablemente, por la prostitución, el proxenetismo, el robo, la mendicidad y demás actividades consideradas antiestéticas y antisociales.
A través de Accattone, un joven chulo que explota a sus resignadas prostitutas, Pasolini refleja magistralmente una generación encerrada en sus guetos, irremediablemente perdida por una absoluta falta de cultura, descuidada, quizás deliberadamente, en favor del crecimiento económico. Un desarrollo, basado a su vez en la explotación de una población obrera necesitada, que asumirá cualquier vejación por una miserable subsistencia.
Unas condiciones que los más inadaptados rechazarán instintivamente sumiéndose en el mundo de la delincuencia, como primitiva salida hacia su imposible y trágica eliminación.
Quizás no sea exagerado calificar a este “Accattone”, como el film de su época que más duramente describe un panorama escalofriante, desolador y pesimista. Escenario que no solo se circunscribe a la Italia de la recuperación de posguerra, sino que resultará plenamente extrapolable a sociedades como la española, conocida y vivida rigurosamente, –con condicionantes distintos pero con similares resultados–, y también reflejada en magistrales obras inolvidables del cine nacional, de alguna forma heredero del de nuestros convecinos mediterráneos.
Accidente
DIRECTOR: Losey, Joseph ![]()
PAIS: Gran Bretaña
AÑO: 1967
DURACION: 100 min
INTERPRETES: Dirk Bogarde, Stanley Baker, Michael York, Jaquel
Dentro de su peculiar estilo, en el que Losey aborda en la década de los sesenta los dramas psicológicos de toda relación personal, poco a poco sus formas visualmente austeras e impecables, se sofistican lo suficiente, como para poder entrar en los ambientes más recalcitrantes de la burguesía británica.
Ambientada en la conservadora y caduca universidad de Oxford, Losey nos adentra en la compleja relación amorosa triangular, cuadrangular o pentagonal, si hace al caso, de unos personajes, respetabilísimos en sus estatus, pero frágiles frente a las tentaciones humanamente carnales.
El film, con guión de Priggen y Losey como de costumbre, parte como figura central de una joven y atractiva estudiante de la prestigiosa universidad (Jacqueline Sassard), la cual no tendrá reparos en comprometerse con su joven compañero (Michael York), conquistar al profesor de éste (Dirk Bogarde) o acostarse con el suyo (Stanley Baker).
Pero el film lejos de recrearse en el sexo “multidisciplinar”, entrará en una profunda reflexión sobre lo que representan sus respectivas relaciones para los protagonistas. Desde el natural, tradicional e ingenuo noviazgo de los más jóvenes, hasta la patética salida adultera a un matrimonio acabado, pasando por el frustrado y disimulado pretendiente excluido, tan poseído por el atractivo de la muchacha, como decepcionado en su convencional familia.
En medio, una confundida joven, que dejada llevar por sus instintos de mujer deseada, acabará con su colección de admiradores y amantes a costa de asumir su propio y excitante fracaso.
Tanto en el hombre como en la mujer, la consciencia de la pérdida de vitalidad, del distanciamiento de su propia juventud, provoca las reacciones más incontroladas, la depresión de la madre de familia, la soledad de la mujer abandonada o la patética relación sexual de profesor y alumna. Si lo ubicamos en la sociedad británica más refinada, inmovilista e hipócrita por excelencia, tendremos un Losey autentico.
Acordes y Desacuerdos
DIRECTOR: Allen, Woody
PAIS: USA
AÑO: 1999
DURACION: 95 min
INTERPRETES: Sean Penn, Uma Thruman, Anthony La Plagia
En su ya habitual (y parece que económicamente necesario) estreno de película por año, Woddy Allen, venía atravesando una época de filmes poco afortunados. Por otra parte, comprensible ante la proliferación de su obra.
Como última entrega del siglo veinte, “Acordes y Desacuerdos”, olvida una vez más sus postulados de autor, para ofrecernos, simplemente un homenaje a la música, a su música, al jazz, y concretamente al maestro de la guitarra Django Reinhardt.
En su mejor clave personal de comedia, el director neoyorquino, se inventa un personaje, Emmet Ray, guitarrista en los años veinte que admira y emula la música del gitano belga. Un personaje ficticio que representa a la incontrolable bohemia, con sus caprichos, sus manías o sus egocentrismos. A través del él, desgranará una veintena de composiciones en el más puro reconocimiento al legendario músico europeo.
Con una magnífica interpretación del controvertido Sean Penn o la dulce Samantha Morton, homenajeando no solo a Django, sino también a la bohemia, al jazz, al cine mudo, a Harpo Marx o la mismísima Strada, no nos queda más que sentarnos a disfrutar de hora y media de la mejor comedia con la mejor música… Solamente.
Adios muchachos
DIRECTOR: Malle, Louis
PAIS: Francia
AÑO: 1987
DURACION: 100 min
INTERPRETES: Gaspar Manesse, Raphael Feito, Francie Raceite
Regresa Louis Malle a Francia, después de una década, para filmar un proyecto que hacía tiempo pretendía, cuyo tema había sido la causa de su exilio. Y ningún sitio como su propio país para reivindicarlo.
En la línea de “Lacombe Lucien”, el film “Adiós muchachos” se localiza en plena guerra mundial, y en medio de una Francia dividida, territorial e ideológicamente.
Con ciertos tintes autobiográficos, Malle desarrolla su historia, sin salir de un internado católico, durante la ocupación nazi.
El descubrimiento por parte de un niño, hijo de familia acomodada, de la existencia clandestina de compañeros suyos judíos en el colegio, hará imponerse el sentido de la amistad y la lealtad, a las extrañas e incomprensibles persecuciones antisemitas.
La naturalidad con la que durante toda su obra ha tratado Louis Malle los temas más escabrosos, parece aquí querer aclarar, que no deja de ser la natural visión infantil, limpia y exenta de prejuicios (con una clara referencia a “Un soplo en el corazón” en la relación materno filial). Tampoco aquí emite ningún juicio de valor sobre nadie, no hay ni buenos ni malos, sólo el azar,… o las circunstancias.
Los problemas con los judíos, la camaradería de los muchachos o el incauto colaboracionismo de los menos privilegiados, junto con la posición de la iglesia, valiente y firme en su postura humanitaria (que nos recuerda a ciertos sectores del tardo franquismo en España), confirma una actitud, quizás no tan directamente provocadora como en otras ocasiones, pero tan sólida como para redondear definitivamente la obra del polémico director.