Bagdad Café
DIRECTOR: Adlon, Percy
PAIS: Alemania
AÑO: 1987
DURACION: 90 min
INTERPRETES: Marianne Sagebrecht, C Ch Pounder, Jack Palace
Superada la filosofía eminentemente reivindicativa del “nuevo cine alemán” de los setenta, una nueva oleada de directores acabará desembarcando en la cultura de vanguardia –y comercial– de los Estados Unidos, los Schlondoff o Wenders, americanizarán sin aspavientos el futuro de sus carreras.
No será menos el realizador iniciado en televisión Percy Adlon, que contribuirá –muy en la línea del “París Texas” de Wenders– a aportar su complejidad y su peculiar estilo a las producciones habitualmente simples del cine norteamericano.
Como ocurriera con los Murnau o Stroheim como pioneros, o los Lang, Wilder etc. más tarde, las posibilidades de Hollywood continúan siendo un atractivo para el intercambio de genios y culturas.
Y quizás de esto va la película del director emigrado, “Bagdad café”, a pesar del rimbombante título, no resulta ser más que un destartalado parador de carrerea secundaria, en medio del desierto de Nevada.
Un lugar apartado del mundo, en que confluirán las personas, también más insólitas. El obligado trato entre la extraña turista alemana y la amargada negra americana, rodeadas de una corte de solitarios personajes, compondrán un metafórico retablo sobre las relaciones humanas, más allá de nacionalidades, razas o credos.
Una cuidadísima fotografía y una original y atrevida puesta en escena completarán una película singular dentro del panorama cinematográfico de los ochenta.
Bajarse al moro
DIRECTOR: Colomo, Fernando
PAIS: España
AÑO: 1989
DURACION: 90 min
INTERPRETES: Veronica Forqué, J. Echanove, Antonio Banderas
El filme “Bajarse al moro” se puede clasificar también dentro del estilo irónico y amable que caracteriza toda la obra de este director en unos tiempos de bonanza política y económica, en los que triunfo profesional y financiero han desplazado a otro tipo de ideales “trasnochadamente románticos”.
Fernando Colomo parece interesado en seguir la evolución de sus “tigres de papel” de los setenta, y en éste caso se centra en los idealistas mas teóricos y radicales. La fidelidad a sus principios y su resistencia a la integración en el sistema, los ha conducido a la marginación en tan solo dos lustros, y quizás a la más pura indigencia en otros dos.
Comedia muy espontanea y agradable, con grandes dosis de humor y romanticismo no exento de amarga ironía. A destacar, su excelente la banda musical.
Barrio
DIRECTOR: León, Fernando
PAIS: España
AÑO: 1998
DURACION: 94 min
INTERPRETES: Crespulo Cabezas, Timy, Eloi Yebra, Marieta Oroz
Tras su primera película “Familia”, dentro de un estilo un tanto sofisticado, cercano al cine de autor, y donde quizás pesaba demasiado la influencia de su productor; en su segundo film “Barrio” el director madrileño, se alinea junto una serie de realizadores de su generación, para rescatar sin ninguna reserva el realismo social, que tantos y tan prestigiosos nombres ha dejado en el cine, en este caso, español.
Fernando León, nos traslada de una manera fresca y directa, a los barrios periféricos de las grandes ciudades de final del siglo veinte, más alejados económica y culturalmente que físicamente del centro de la urbe, reservada para otra clase social.
En estos nuevos guetos de vivienda protegida, se hacinan familias con empleos precarios o directamente desempleados, con un presente de pura subsistencia y un futuro digno de ser obviado.
La historia de tres muchachos de quince años, en un verano, en el que las vacaciones solo aparecen en los noticiarios de televisión, nos hará revisar las nulas perspectivas para afrontar su inmediata incorporación al mundo adulto.
Desde el muchacho trabajador que repartirá pizzas de forma imposible, hasta el prometedor delincuente, pasando por sus desmembradas familias; observaremos en nuestra cómoda butaca, un mosaico de soluciones marginales, incluso delictivas, o en el mejor de los casos de humillante subempleo.
El barrio les ha servido de cobijo para una mentalidad de niños, en el que la libertad en las escombreras y descampados era suficiente para su imaginación, pero ahora las exigencias del mundo adulto los expulsarán violentamente de sus dulces sueños de infancia.
La drogadicción, la violencia, la familia, la prostitución, el alcoholismo, la depresión, la indigencia o la muerte, aparecerán aquel verano como fantasmas en la vida de los muchachos, con el propósito de no abandonarlos en su imposible recorrido en metro, hasta el centro de la ciudad.
Belle de jour
DIRECTOR: Buñuel, Luis
PAIS: Francia
AÑO: 1967
DURACION: 95 min
INTERPRETES: Catherine Deneuve, Michel Picoli
Con “Belle de jour” logra Buñuel un nuevo paso adelante, en éste caso en el aspecto comercial, en el creativo tenía todo esto muy superado, quizás, desde su primera película, pero necesitaba integrarlo en un cine no experimental, solo así tendría libre acceso a las mas costosas producciones de sus últimos trabajos.
La trama cuenta la historia de Severine, una mujer casada de posición acomodada, que resulta ser frígida en sus relaciones matrimoniales , pero que en sus ensoñaciones parece entregarse a todo tipo de fantasías eróticas, hasta que se ve impulsada a llevar una excitante doble vida, dedicándose secretamente a la prostitución, lo que le colma plenamente sus represiones.
Buñuel consigue subrayar perfectamente el desdoblamiento esposa/prostituta en ese conflicto instinto/educación, cuerpo/alma tan característico de la neurosis cristiana.
En éste film, vuelve a retomar el mundo surrealista de los sueños, de forma que el espectador, conforme avanza la historia, cada vez tiene mayor dificultad en discernir si lo que está pasando pertenece al mundo real o al mundo onírico de la protagonista.
El final de la película, en el que se repite sistemáticamente las secuencias del inicio, hace poner en duda al espectador sobre la objetividad o subjetividad de toda la historia que nos acaban de contar.
Belle Epoque
DIRECTOR: Trueba, Fernando
PAIS: España
AÑO: 1992
DURACION: 105 min
INTERPRETES: F. Fernan Gomez, A. Gil, M. Verdu, P. Cruz, J. Sanz, M. Diaz Aroca
En el periodo de más madurez del Fernando Trueba, éste acierta a colaborar de nuevo con Rafael Azcona para elaborar el guión de “Belle epoque”, que de hecho alcanzaría el segundo oscar para el cine español.
En tono de las mejores comedias de Azcona, la película se sitúa en 1931, en fechas próximas a la proclamación de la segunda República.
Un muchacho Fernando, cumpliendo el servicio militar, deserta de su destacamento de Jaca, tras el fallido golpe militar. En su huida a través de la España rural, se encontrará con Manolo, un hombre mayor, con el que establecerá una verdadera amistad y admiración.
Pero la llegada al pueblo de las cuatro hijas de Manolo, alterará la pacífica convivencia. Una tras otra, se irán enamorando de Fernando y viceversa. La película cargada de una utópica y libre felicidad, desgranará una serie de vicisitudes marcadas por la genial maestría de Azcona.
La lectura de esta agradable comedia, resume la filosofía de sus autores. El hombre se enamora de todas las mujeres del mundo, pero está obligado a elegir solo a una, como mal menor, el tiempo de relación y cortejo con todas ellas, será limitado, y las reglas impuestas obligarán, de mala gana, a comprometerse con una de ellas.
La situación del film en el periodo exacto de la proclamación del cambio político, no es banal, la alegría y el optimismo que rezuma la película, se corresponde con la esperanza que despertó el esperado cambio en la población española. De una forma metafórica, el film comienza con el suicidio de una pareja de guardias civiles, narrada de una forma irónica. Al final, otra muerte, el suicidio del liberal párroco, marca el fin del corto periodo de esperanza.
La historia, alegre, libre y optimista, termina con el fracaso de todos los ideales. La libertad amorosa entre Fernando y las muchachas, acabará en convencional boda. Y la hospitalidad de Manolo, en melancólica soledad, después de despedir a toda la comparsa de aquel utópico verano.
Berlin occidente
DIRECTOR: Wilder, Billy
PAIS: USA
DURACION: 116 min
INTERPRETES: Jean Arthur, Marlene Dietrich, John Lund
AÑO: 1948
Recién acabada la segunda contienda mundial, el (no olvidemos) austriaco -alemán -estadounidense, Billy Wilder, se traslada a Berlín para rodar un film que recoja la realidad de la devastada y ocupada capital del tercer Reich.
Aunque uno de los alicientes de la película sean las imágenes rodadas documentalmente de la población desamparada o la ciudad totalmente en ruinas, el paralelismo que en principio se le podría atribuir con Rossellini, queda disipado a los pocos minutos de proyección.
Wilder no hace una denuncia de la tragedia de la guerra a modo del maestro del neorrealismo, ni tampoco pretende trasladar un reflejo de la realidad, en forma de comedia de enredo, adaptada a la cómoda mentalidad americana.
La mala leche del frustrado alemán e inadaptado estadounidense, hace burla directamente de ambos bandos, como corresponde a su situación.
Bajo su dirección quedarán ridiculizados los mojigatos congresistas, que en su burbuja de Washington, se esfuerzan por ignorar la situación al otro lado del océano. La comisión enviada a su sector berlinés, para estudiar la supuesta maltrecha moral de las tropas, será engañada a duras penas por éstas, inmersas en la corrupción y el abuso con la población alemana, sobretodo la femenina.
Una población, que tampoco sale airosa; la precaria situación de un pueblo ocupado, dividido y humillado por los vencedores, donde el hambre y las ruinas son el paisaje cotidiano, no excusa para que su país de origen caiga en una patética prostitución.
Wilder no perdona la falta de amor propio de los vencidos, ante unas fuerzas de ocupación internacionales, donde la violación de la dignidad es la moneda de cambio; ni admite tampoco la voluntaria miopía de los gobiernos, pretendidamente democráticos.
Ni que decir tiene, que el estreno del sarcástico film, en plena posguerra, desató las más enérgicas protestas de todos colores políticos. Pero Wilder, el provocador, seguro que no esperaba otra cosa.
Besame tonto
DIRECTOR: Wilder, Billy
PAIS: USA
AÑO: 1964
DURACION: 120 min
INTERPRETES: Dean Martin, Kim Novak, Ray Walston
Estamos ante una de las películas de Wilder más criticadas y discutidas por los círculos moralistas de ética más puritana, y no tan puritana.
“Bésame tonto”, –que de tonto no tiene mas que el título–, pone en una clarísima evidencia, no solo la sagrada institución matrimonial, no solo la libertina y aplaudida moral de los personajes del famoseo (en este caso Dean Martin), sino que evidencia la disposición del ciudadano/a medio, incluso, a la prostitución y al consentimiento, por alcanzar las metas señaladas en el código del “american way of life”.
El argumento, en forma de comedia de enredo, nos presenta a un Dean Martin en pleno éxito, musical y sexual, que casualmente se ve atrapado por una noche en un pueblecito del oeste. Allí viven dos compositores aficionados, que ven la oportunidad de saltar a la fama de la mano del cantante italoamericano.
Uno de ellos, casado con una hermosa mujer, no dudará en ofrecerla al cantante a cambio de un contrato. Aunque su falsa moral le hará sustituir a última hora a su propia esposa por una prostituta (una magnífica Kim Novak). El cinismo de Wilder, provocará un delirante enredo, que convertirá la farsa, en una situación de un realismo despiadado.
Esposo y esposa tienen las mejores intenciones –económicas– el uno para con el otro, precisamente por eso, él acabará convirtiéndose en chulo, y ella en prostituta. Eso sí, con un suculento contrato discográfico. Lo demás, bésame tonto, no tiene importancia.
Besos Robados
DIRECTOR: Truffaut, Francois
PAIS: Francia
AÑO: 1968
DURACION: 90 min
INTERPRETES: Jean Pierre Leaud, Delphine Seyrig, Claude Jade
Visto el rotundo éxito de “Los 400 golpes”, y tras varios trabajos de muy distinta factura, el productor Pierre Roustang, propone a Francois Truffaut el rodaje de un episodio dentro de una película, junto con otros cuatro directores, que se llamaría “El amor a los veinte años”.
En su cortometraje, “Antoine y Colette”, el director francés continuará, hasta convertirlo en una pequeña saga, con la hipotética vida de Antoine Doinel, ahora con diecisiete años y descubriendo otro mundo del amor, distinto de la fácil y recurrente prostitución.
El film resultó un considerable fracaso, pero contribuyó a que posteriormente Truffaut retomara las andanzas de Doinel de una forma más decisiva y, como no, más reconocida.
Así, en pleno sesenta y ocho, estrena “Besos Robados” en la que aquel pequeño rebelde, de infancia frustrada, repudiado por su familia, se ha convertido en un joven, no menos particular, enamorado de una niña bien, –o quizás de su aparentemente estable familia–, de la búsqueda de un hogar que nunca tuvo, y que nunca sabrá retener, desde su peculiar forma de entender la vida.
En forma de comedia, Truffaut suaviza mucho el lenguaje duro y reivindicativo de aquella su primera película, aunque en el fondo continúe su discurso sobre la repercusión de la educación infantil, y por tanto, el derecho a una forma de comportamiento apartado de la docilidad esperada por las normas convencionales.
Bienvenido Mr. Marshall
DIRECTOR: Berlanga, L.G.
PAIS: España
AÑO: 1952
DURACION: 75 min
INTERPRETES: Pepe Isbert, Manolo Moran, Lolita Sevilla
Primera película en solitario del sarcástico del grupo, Luis G. Berlanga, que después de su estrecha colaboración con J.A. Bardem, ambos desarrollarán su carrera individualmente, con desigual pero brillante fortuna. En “Bienvenido Mr. Marshall”, continuará la colaboración con Bardem como guionista, junto con el dramaturgo Miguel Mihura.
Aunque el trasfondo del film está lleno de amargas críticas, el estilo en clave de comedia, marcará ya el desarrollo de su sarcástica carrera.
La película, disfrazada necesariamente de “musical para cantante folclórica” (Lolita Sevilla), encara una contundente crítica al régimen aislacionista del franquismo, a la prepotencia de los Estados Unidos, al atraso cultural y económico de la España de posguerra, que no podrá esperar milagros exteriores, sino buscar la soluciones dentro del propio país. Asimismo, sirve de pantomima, para denunciar el cine de propaganda impulsado desde el sistema, ocultando bajo un falso folclore, la miseria de todo el estado en general, y del andaluz en particular.
El film de escaso metraje, todavía le sobran escenas superfluas, quizás para llenar la escasa hora y media, o simplemente para despistar a la omnipotente censura. A destacar en este trabajo, además de la valentía de sus irónicas, pero contundentes acusaciones, la interpretación de Pepe Isbert y Manolo Morán, los que, seguramente, nunca llegaron a comprender el significado de lo que estaban rodando.
