DIRECTOR: Nieves Conde, Jose Antonio
PAIS: España
AÑO: 1951
DURACION: 90 min
INTERPRETES: María Asquerino, Luís Peña, Felix Fauce, Marisa de Leza
El cine que se puede encontrar en la triste y abandonada posguerra, corresponde, en su gran mayoría, a una raquítica industria, impulsada desde el régimen franquista, y encaminada a entretener el hambre y la miseria del pueblo llano.
Entre falangistas heroicos y folclóricas intachables, muy pocas serán las películas que nos ayuden a comprender lo que supuso la realidad nacional en los años del racionamiento y el estraperlo. No obstante, lo poco que encontremos, habremos de depurarlo de entre desenfadadas comedias o edificantes ejemplos morales, argucias necesarias para que la película fuera aceptada por la censura.
Nieves Conde, opta por esta última solución para “colar” uno de los relatos más duros que ha producido el cine en este país, más aun, teniendo en cuenta la época en la que fue realizado.
Dentro de un estilo formal, que podríamos equiparar al neorrealismo italiano (pero sin contar con ninguna libertad de expresión), y huyendo, como se hace patente en diversas escenas del filme, del cine escapista que imperaba en Hollywood, “Surcos” cuenta la historia, mil veces repetida en la realidad, de una familia de campesinos humildes que, huyendo de la pobreza rural, llega una gran ciudad, atraídos por la deslumbrante ilusión de la industrialización.
Las inevitables concesiones a la moral del nacional-catolicismo, poco empañan la crudeza con la que el magnífico reparto de personajes dibujan la precariedad, la incultura, o la falta de escrúpulos, a la que se verá abocado un país entero durante décadas, para poder, simplemente, comer.
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[...] El problema de estos films, tanto americanos como españoles, es que la realidad siempre supera la ficción, y el afán de llegar a la conciencia del espectador, o bien las hace poco creíbles por un planteamiento excesivamente pretencioso (“Biutiful”, nuevamente del mencionado Iñárritu), o bien como en este caso, caen en el melodrama, restando fuerza a un realismo que se me antoja mucho más crudo. Mi familia nunca cruzó el estrecho, ni río Grande, ni ningún desierto… pero poco le faltó (“Surcos” Nieves Conde). [...]