Traidor en el infierno
DIRECTOR: Wilder, Billy
PAIS: USA
AÑO: 1952
DURACION: 120 min
INTERPRETES: William Holdem, Don Taylor, Robert Strauss
Como corresponde a su época, “Traidor en el infierno”, se nos presenta como una comedia bélica, muy al uso del bando que había resultado vencedor en la confrontación nazi.
Pero, bajo una apariencia vulgar y bastante tonta, nos encontramos con al ironía de Billy Wilder, un alemán, que antes fue austriaco, para después ser americano. Un desarraigado, un cínico y un desencantado existencialista, que bajo todas apariencias comerciales, no dejará de poner en solfa a tirios y troyanos, en una actitud cargada de amargura.
El film, se desarrolla en un campo de concentración alemán, en el que han de convivir, cándidos, idealistas e infantiles prisioneros americanos, con crueles, pero torpes soldados alemanes. Aunque la visión ridiculizada e irónica de unos y otros se sucede constantemente en el guión, las imágenes, privadas de chistes y chanzas, nos estarían hablando de una crueldad prohibida ya en la América vencedora. El público no podía ver la amargura de los heroicos vencedores.
Pero entre todos los mordaces “gags”, destaca sobretodo, el personaje de Willian Holden, que en realidad, en absoluto es un héroe, sino un cínico negociante americano, un marginado que no cree en la solidaridad, y que se toma la receta del capitalismo tan al pie de la letra, que sus propios compañeros acabarán viéndolo como un monstruo.
En definitiva, Wilder, nos vuelve a ofrecer más dosis de su amarga e inconformista ideología anti-todo, disimulada bajo el clásico barniz de la comedia.
Trailer para amantes de lo prohibido
DIRECTOR: Almodovar, Pedro 
PAIS: España
AÑO: 1985
DURACION: 20 min
INTERPRETES: Josele Román, Bibi Andersen
Cortometraje especialmente producido por y para el programa de TV “La edad de oro”, de la periodista de arte Paloma Chamorro, excelente programa que fue uno de los estandartes de la “movida”, hasta que fue fulminantemente suprimido por emitir, a juicio de los padres de la patria, alguna irreverencia pasada de tono.
El corto en si mismo, no pretende ser mas que un divertimento, cargado con toda la parafernalia imaginable de kistchs y boleros, llevando al límite (no hay riesgo comercial) las genialidades y las osadías a las que el director nos tenía acostumbrados en sus largometrajes mas underground.
Esta vez, la historia se desarrolla en clave de tragicomedia musical, muy acorde con la temática boleristica que tanto parece atraer a Almodovar
Tres colores, Azul
DIRECTOR: Kieslowski, Krzysztof
PAIS: Francia
AÑO: 1992
DURACION: 100 min
INTERPRETES: Juliette Binoche
Comienza la película con un accidente de coche en el que fallece un prestigioso compositor musical y su pequeña hija, quedando con vida solamente Julie, su mujer.
Haciendo frente a unos primeros momentos de depresión, Julie, afronta rehacer su existencia intentando desvincularse por completo de su anterior forma de vida, su trabajo, sus objetos, … partiendo de una sinceridad interior que ha tenido que ser despertada, quizás, por el trauma de la tragedia.
En el proceso por alcanzar sin prejuicios su propia identidad, perdida en los convencionalismos sociales anteriores, se irán descubriendo los falsos montajes sobre los que se basaba su conducta vital, apareciendo ahora sin embargo, desde su nuevo punto de vista, personas y situaciones mas sinceras.
En el final del film, el retomar el trabajo del que había intentado obsesivamente desvincularse, la nueva relación amorosa, o simplemente sexual, el descubrimiento y la aceptación serena de la amante y del hijo de esta con su marido, la recuperación de su antigua casa, … hace sugerir la imposibilidad a la renuncia del pasado, pero ahora ya totalmente superado y asumido, no destruido, desde una actitud de libertad interior.
Tres colores, Blanco
DIRECTOR: Kieslowski, Krzysztof
PAIS: Francia
AÑO: 1993
DURACION: 91 min
INTERPRETES: Zbigniew Zamachowski, Julie Delpy
Karol, un inmigrante polaco en París, se enfrenta a los tramites legales de su divorcio de una joven francesa que conoció en su país, la cual alega la no consumación del matrimonio; hecho éste aceptado por Karol, reconociendo una impotencia pasajera aparecida desde la formalización del matrimonio y su residencia en Francia, pues anteriormente las relaciones habían sido satisfactorias.
Karol se siente discriminado durante el proceso por la justicia francesa por el hecho de ser extranjero, viéndose obligado a huir precipitada e indignamente a su país.
El reconocimiento y la aceptación en su tierra, por los suyos, es total, incluso logrando triunfar económicamente sin excesivos esfuerzos.
Desde una posición, ahora de poder, urde una historia para hacer venir a Polonia a su ex - mujer , de la que continua enamorado, con el fin último de recuperar su relación. Pero la complicada estratagema acabará convirtiendo a ésta, a su vez, en inmigrante discriminada.
La atracción que parece subyacer continuamente en la relación entre ambos de nada servirá ante la invisible barrera cultural, racista, social….
Este rechazo a la desigualdad se perfila tanto mas alarmante en cuanto estamos tratando dos personajes de procedencias muy similares, dentro incluso de la misma Europa, la misma religión y similares condiciones políticas y sociales.
Tres colores, Rojo
DIRECTOR: Kieslowski, Krzysztof
PAIS: Francia
AÑO: 1994
DURACION: 101 min
INTERPRETES: Irene Jacob, Jean Louis Trintignant
Una joven modelo de una belleza sencilla y discreta, que demuestra tener una gran sensibilidad y ternura, no encuentra , sin embargo, una correspondencia similar, tanto en su familia, como con su pareja, cuya relación se limita a una especie de interrogatorios telefónicos.
Casualmente, y fruto de la ternura con la que reacciona ante un pequeño accidente, conoce a un hombre ya maduro, cuya postura ante la vida parece ser el contrapunto a la suya; juez auto jubilado, desengañado y frustrado por una vida dedicada a la justicia en la que ya no cree y amargado por el fracaso de su matrimonio, y cuyo único contacto con el mundo exterior consiste en espiar las conversaciones telefónicas de sus vecinos, la mayoría de los cuales le reafirman en su escepticismo ante la convivencia de las personas.
La relación entre la joven vital y el viejo escéptico, les llevaran a una serie de confrontaciones de sus puntos de vista, pero sobre todo al encuentro, sin pasión y sin teléfono, de dos seres humanos.
Con éste film Kieslowski termina su trilogía sobre los principios de libertad, igualdad y fraternidad, y la termina de una forma testimonial, con el rescate de un trágico accidente en el que solamente sobreviven los protagonistas de sus tres películas que han ido conduciendo su historia en base a los tres principios universales.
Tristana
DIRECTOR: Buñuel, Luis
PAIS: España
AÑO: 1970
DURACION: 96 min
INTERPRETES: Catherine Deneuve, Fernando Rey, Lola Gaos
Con el ambiente político más permisivo, consigue Buñuel rodar de nuevo en España, aunque sea en coproducción con Italia y Francia. En “Tristana”, vuelve a tomar una novela de Perez Galdos, para desarrollar su visión de una España trasnochada, y sobretodo, para mostrar una vez más, los fantasmas de su universo personal.
Políticamente, el paralelismo crítico a una sociedad, todavía medio feudal, se identifica claramente con la situación del país, en pleno régimen franquista. Las paradójicas contradicciones de don Lope, explicarían el caos social y político de la historia más reciente.
Es evidente la directa metáfora del sordomudo Saturno, símbolo del silencio impuesto a los obreros. O la represión de las fuerzas del orden contra las protestas de los trabajadores, en una escena en la que un digno guardia civil, mata a tiros a un “perro rabioso”. Pero, será por su lado más personal, donde se encuentren los significados más contundentes.
Aunque, por imposición de la coproducción, cueste hacerse a la idea, de que la Deneuve, es una chiquilla inocente, el morbo incestuoso de las intimidades tío/sobrina, domina la película. El sentimiento de repulsión/atracción ante el sexo con un viejo, nos traslada a las míticas relaciones erotismo/muerte, sadismo/masoquismo, amor/odio, …
En cuanto a los fantasmas permanentes en la obra de Buñuel: el ateísmo y el sexo. El cambio de actitud de don Lope con la iglesia, conforme se acerca a su muerte, sustituyendo el lecho libidinoso, por la taza de chocolate junto a un corrillo de curas. Y como no, la morbosidad ante una pierna cortada y su resurrección ortopédica, tantas veces detallada en el filme, y culminada en la antológica escena del balcón, con Tristana exhibiéndose desnuda, mutilada, provocando perversamente la turbación del joven Saturno.
Por último, aludir, al carácter autobiográfico, que se desprende del ambiente –burgués, anticlerical y provinciano- muy similar al vivido por Buñuel y su familia durante su niñez.
Umberto D
DIRECTOR: Sica, Vittorio de
PAIS: Italia
AÑO: 1952
DURACION: 83 min
INTERPRETES: Carlo Battisti, Maria Pla Castillo
Completa Vittorio de Sica su aportación al corto pero influyente e impactante neorrealismo italiano con su film “Umberto D.”
Historia, como es habitual en la corriente italiana de posguerra, con un fuerte contenido social, una denuncia cruda de la mísera realidad, y un enfoque melodramático, a estas alturas, demasiado enfático.
Aquí, la trama se centra en la penosa vida de un anciano, funcionario jubilado, cuya pensión no alcanza para subsistir, ni en las más precarias condiciones. Que su soledad solo se ve aliviada con la presencia de su fiel perro, y cuya única complicidad y entendimiento lo encontrará en el otro extremo, en la juventud, en la figura de la jovencita criada de la pensión.
Una juventud, que despierta a la vida en una coyuntura social, cuyo denominador común es la miseria, la injusticia y la soledad.
Ante la disyuntiva de Humberto Domenico Ferrari entre la dignidad, la mendicidad o el suicidio, el tamdem De Sica-Zavattini, optan por un final abierto, rayando la utopía, en un difícil intento de supervivencia.
Un asunto de mujeres
DIRECTOR: Chabrol, Claude
PAIS: Francia
AÑO: 1988
DURACION: 115 min
INTERPRETES: Isabelle Huppert, François Cluzet, Marie Trintignan
Treinta años después de su primer film, Claude Chabrol permanece fiel a los principios que alumbraron aquella “nueva ola”, y que ahora, sin perder su horizonte, continúa madurando en sus lúcidas propuestas.
En “Un asunto de mujeres”, Chabrol, revive en el magnífico trabajo de Isabelle Huppert, la última mujer guillotinada en la vecina Francia.
El director galo, con un atrevimiento temerario, se lanza a analizar la enigmática mentalidad de una mujer, en una problemática de mujeres.
La acción se sitúa en plena ocupación alemana, el hambre y la miseria serán el denominador común de la clase trabajadora, donde los hombres han desaparecido en los campos de batalla, o han vuelto incapacitados para la vida civil. Las riendas de lo que queda de las familias, pasará forzosamente a manos de la mujer. Los trabajos precarios o la prostitución, serán la alternativa para un mínimo sustento.
En este entorno, Marie, una mujer joven, con dos hijos y un marido al que repudia, optará por desarrollar toda su incentiva, toda su inteligencia en procurar aprovechar las oportunidades que le brindan las circunstancias.
La ausencia de hombres franceses, unido a la proliferación de la milicia germana, hará multiplicar la prostitución entre las más jóvenes, por lo que los embarazos no deseados serán frecuentes. Marie, encontrará en las caseras practicas abortivas un medio de ayudar a sus conciudadanas, y porque no, de mejorar su economía, totalmente al margen de cualquier consideración ética, superflua en un mundo de hambre y necesidad. Una despechada denuncia de sus actividades clandestinas acabará con la detención de la joven.
En el último cuarto del film, Chabrol cambia de registro, para apuntillar el ambiente y la humillación de su país durante la ocupación. El bochornoso colaboracionismo del gobierno de Petain, queda abiertamente manifestado en la desmesurada y oportunista sentencia en el caso de Marie, una simple abortista, sin prejuicios para sobrevivir.
Un hombre llamado Flor de Otoño
DIRECTOR: Olea, Pedro
PAIS: España
AÑO: 1978
DURACION: 95 min
INTERPRETES: Jose Sacristan, F. Algora, C. Carbonell, R. Camardi
En plena transición política, y siguiendo su actitud reivindicativa, Pedro Olea filma, con guión de Rafael Azcona, la adaptación de la obra teatral “Un hombre llamado Flor de Otoño”.
La película, controvertida tanto por el contenido, como por el momento político, se sitúa en la Barcelona del diecinueve, para plantear la falta de libertad en las dictaduras (ésta, la de Primo de Rivera), y la lucha contra ellas.
Un joven abogado, hijo de la alta burguesía catalana, se traviste cada noche, para dar vida a su verdadera personalidad homosexual, que deberá reprimir a la luz del día. A su vez, su militancia en los grupos anarquistas más radicales del momento, dibujarán una situación muy equiparable a la que se vivía en la realidad presente del país.
La reivindicación de la libertad, a través de la aceptación de la condición sexual de cada cual, resulta, en el tiempo, algo incuestionable. La actitud violenta, como medio de conseguirlo, –si bien como documento histórico, los hechos están ahí–, como momento político, no parece muy oportuna la evidente apología del terrorismo.
No obstante, en la política seguida en la transición, como contraste, quedó patente que existen otros caminos para llegar a los mismos fines.
Un lugar en el mundo
DIRECTOR: Aristarain, Adolfo
PAIS: Argentina
AÑO: 1991
DURACION: 120 min
INTERPRETES: Federico Luppi, Jose Sacristan, Cecilia Roth
El exiguo panorama cinematográfico en Latinoamérica, debido a la falta de recursos y a la inestabilidad política, parece que en la década de los noventa retomará el aliento de la mano de coproducciones con capital español. De esta forma, además de la financiación, quedaba asegurada la distribución en Europa a través de la (precaria) infraestructura este país.
Uno de los primeros autores que con más fuerza surge de esta alianza será Adolfo Aristarain, y con él, un buen puñado de actores, que acabarán realizando su carrera a caballo entre Madrid y Buenos Aires.
Quizás la película que refrendó al director argentino definitivamente fue “Un lugar en el mundo”. Aunque coproducido con España, la película es enteramente argentina, tanto en su localización, como en su temática.
Una serie de personajes de ideales libertarios, que han sido desplazados de los grandes centros ciudadanos (universidades, hospitales, etc.), acabarán apartados en un humilde rincón de la Pampa, donde encontrarán el caldo de cultivo para desarrollar sus propuestas sociales con la población autóctona.
El catedrático reconvertido en maestro de escuela, su mujer médico que remedia como puede a una población sin recursos, o la monja militante en la teología de la liberación, tratarán de restituir la dignidad de los campesinos, ante la prepotente superioridad de los terratenientes.
Visto así, el film se podría calificar como panfleto izquierdista sin más, pero tras la excusa del discurso ideológico, subyace unas relaciones personales muy enlazadas con la coyuntura histórica del pueblo argentino, por una u otras causas, desarraigado desde sus orígenes. El film, pues, pasa a constituirse en una reivindicación de un lugar propio en el que se desarrolle la persona sin persecuciones, exilios o miserias.
En cuanto a la forma propuesta, un socialismo libertario, la historia deja muy pocas esperanzas, solamente unos pocos utópicos permanecerán fieles al ideal de su tierra prometida, los demás acabarán adaptándose a las exigencias del guión que impone el mercado.